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Recomendaciones

No intentarás romper un matrimonio.

Todo lo que tenga que ver con el estilo de vida swinger debe realizarse en pareja, nunca intentes individualmente tratar de tener experiencias clandestinas con el hombre o la mujer de otra pareja amiga.

En este caso, tanto tu pareja como la del otro(a) se sentirían defraudados, y romperías la filosofía de lealtad entre los swingers.

Nunca, por ningún motivo, ejercerás presión sobre nadie para obligarle a tener experiencias que no deseen, así sea tu pareja.

No hablarás del estilo de vida swinger con personas que no hayan manifestado interés en ello.

Respeta las ideologías y creencias morales de los demás auncuando ellos no respeten las tuyas.

Protegerás el anonimato de los demás con el mismo celo que defiendes el tuyo.

No proporciones teléfonos y direcciones de nadie sin previa autorización.

Cuidarás al máximo de tu higiene personal y apariencia, no olvides que la buena imagen vale más que mil palabras. Máxime si dentro del mundo swinger siempre existirá la tendencia a interrelacionarnos con las demás parejas ya sea teniendo contacto sexual o simplemente haciendo amigos.

El buen vestir dentro de la informalidad es una buena carta de presentación para los caballeros. La sensualidad de las damas, está representada por su actitud y su delicadeza al vestir utilizando prendas que estimulen el erotismo; la sensualidad de tu pareja y de los demás, haciendo de ellas el centro de atracción de la noche.

Trata con respeto a los demás; las damas swingers, aunque liberales y de amplio criterio son ante todo eso, damas.

Sé cortés, amigable y compórtate con calidez con tus amistades swingers, si en algún momento no deseas compartir experiencias con algunas personas, hazlo saber o entender de manera sutil; la agresividad no tiene cabida dentro de los códigos de comunicación swinger.

Ten en cuenta que hay un cierto tipo de zona emocional que únicamente le pertenece al cónyuge de esa persona. No invadas territorios que no te corresponden.

Practica el sexo seguro, utiliza el condón y todo aquello que proteja tanto tu salud como la de los demás. Toma en cuenta los sentimientos de los demás.

Observa si tu pareja y las otras personas actúan de un modo relajado o tenso, e intenta, si algo anda mal, disipar el mal momento con un gesto afectuoso o de confianza.

No seas insistente.

Si alguien te dice NO, no es válido preguntar POR QUÉ, porque después de todo, el ser swinger significa también la libertad